Cuáles son los bonos y acciones más elegidos por los inversores tras la mejora crediticia del país
La semana pasada, ...
La semana pasada, Standard & Poor’s (S&P), una de las calificadoras de riesgo más importantes, elevó la nota de la deuda de la Argentina de CCC+ a B-. Esta mejora crediticia se produjo un mes después de que Fitch Ratings también aplicara una recalificación de la deuda soberana local. Aunque el mercado aún aguarda la revisión de Moody’s, la combinación de ambas mejoras también implicó una mejora en la posición del país en el radar de los fondos internacionales y abre oportunidades en el mercado local.
Un informe de S&P Global señaló que la mejora en la calificación “se explica por un mayor acceso a fuentes de financiamiento, lo que fortalece la capacidad para cumplir con el servicio de la deuda en los próximos años”. Asimismo, la firma destacó que este entorno “ofrece mejores oportunidades para la colocación de deuda corporativa”. Si bien no existe un impacto automático en la economía real, el documento dice que la medida “contribuye a un entorno de negocios más favorable”. Las empresas aprovechan el contexto para emitir deuda, optimizando sus perfiles de liquidez y vencimientos.
Estrategias en renta fijaLeonardo Chialva, director de Delphos Investment, atribuyó la mejora en la calificación a la consolidación del orden macroeconómico iniciado en 2024. Esto se refleja en el buen desempeño que vienen teniendo los bonos. “Habilita a ciertos fondos específicos del mundo a contemplar y mirar al país", señaló.
Andrés Reschini, titular de F2 Soluciones Financieras, coincidió en que la mejora de nota fomenta un mayor ingreso de capitales, lo cual impacta positivamente en las cotizaciones. De todos modos, advirtió que invertir en el país aún puede ser de “alto riesgo”, en términos comparativos. “Es fundamental tener claro el perfil del inversor antes de operar”, enfatizó.
Para perfiles más conservadores, recomendó priorizar instrumentos de corto plazo: “Es apropiado resignar rendimiento en favor de la seguridad”. Actualmente, existen opciones con una Tasa Interna de Retorno (TIR) anual de entre el 4% y el 5%, con vencimientos dentro del mandato actual.
En tanto, para los ahorristas con mayor tolerancia al riesgo existen títulos con retornos del 8% al 9,5% (TIR) y vencimientos cercanos a los 7,5 años. “Quienes tengan la capacidad de invertir por mayor plazo y sean más optimistas pueden incorporar instrumentos más largos, con mayor rendimiento y potencial de suba a un riesgo mayor”, determinó Reschini, al analizar el factor político y la incertidumbre sobre las elecciones 2027.
En ese sentido, destacó los bonos que vencen en 2035, 2038 y 2041, pero alertó que “son los más sensibles ante cambios en la tasa, tanto al alza como a la baja”.
“La acumulación de reservas, el financiamiento de organismos multilaterales y la posibilidad de renovar el repo otorgan mayor margen para nuevas mejoras en la calificación y contribuyen a reforzar la estabilidad financiera”, afirmó Falvio Castro, analista de Asset Management de Criteria.
A partir de este escenario, sugirió que las carteras en dólares con horizonte de largo plazo prioricen los bonos “dollar hard” bajo ley local, con preferencia por el AL30 y posiciones complementarias en AE38. “De sostenerse la compresión de tasas, los bonos más largos de la curva son los que ofrecen mayor retorno esperado”, explicó al preferir títulos que vencen en 2030 y 2038.
Inversiones de renta variableChialva explicó que las acciones suelen valorarse como una estimación de los flujos de dinero futuros descontados a una tasa específica, en un escenario que mejora con bajas en las tasas de interés y el riesgo país. “En el país eso está invertido porque las empresas rinden menos que el soberano, aunque eso se empieza a normalizar y a cerrar”, explicó. En ese sentido, evaluó que la baja que el riesgo país tuvo en los últimos días “puede continuar alimentando una baja adicional del riesgo corporativo”.
De todos modos, observó que aunque los inversores extranjeros ya han comenzado a comprar bonos y acciones tras mejoras en las calificaciones crediticias, todavía mantienen posiciones cautas por la “última experiencia muy traumática”, tanto por los episodios de default como las pérdidas sufridas en acciones que tuvieron durante mandatos anteriores. “Este es un gobierno que tiene que conseguir súper resultados para que consultores, inversores y demás le crean”, reflexionó.
Ante este escenario, Chialva destacó el rendimiento de las acciones del sector financiero. En lo que va del mes, los papeles de Banco Macro crecieron 19,4% en Wall Street, seguido por Banco Supervielle (+16,1%), Banco Macro (+12,5%) y Grupo Financiero Galicia (+10,9%).
Por su parte, Castro advirtió que “el impacto de una mejora en la calificación crediticia no suele ser directo ni inmediato”. Sin embargo, si ello se traduce en una baja sostenida del riesgo país, “podría favorecer las valuaciones de las compañías argentinas al reducir la tasa de descuento sobre sus flujos futuros”. En esa línea, enfatizó el valor estratégico del sector energético, particularmente en compañías como Transportadora de Gas del Sur, Vista Energy y YPF.