Gran Hermano 2026: Sol Abraham vs. Yipio Pintos, el cara a cara de una final histórica
Tras 205 días de encierro, este miércoles se sabrá quién es la ganadora de Gran Hermano. Por primera vez en la historia del reality, esta será una final solo de mujeres. De hecho, los primeros...
Tras 205 días de encierro, este miércoles se sabrá quién es la ganadora de Gran Hermano. Por primera vez en la historia del reality, esta será una final solo de mujeres. De hecho, los primeros seis puestos fueron ocupados por ellas, algo inédito en la historia mundial de este formato. En esta instancia, Sol Abraham y Gisela “Yipio” Pintos se juegan el todo por el todo para conseguir los votos suficientes y consagrarse ganadora.
Nunca como en esta generación dorada, el público cuestionó el casting. Muchos de los participantes elegidos para celebrar los 25 años del reality fueron famosos, influencers o modelos, lo que dejó poco lugar para los ignotos. Quizás la falta de gente totalmente desconocida sea una de las razones por las que este Gran Hermano no explotó en materia de rating. El exceso de peleas y enfrentamientos dentro de la casa hizo que el foco estuviera centrado allí y no en las historias de vida de los hermanitos. A diferencia de ediciones anteriores, poco se supo sobre la intimidad de quienes se disputaban el premio mayor. De hecho un supuesto error en los videos que pusieron al aire, según Santiago del Moro, reveló un detalle de la vida privada del exmarido de Solange que ella evitó mencionar en toda su estadía.
Sol Abraham, “la villana”Así las cosas, las dos mujeres que llegaron a la final son fuertes, no tienen pelos en la lengua y se enfrentaron más de una vez dentro de la casa con quien fuera necesario. Solange Abraham tiene experiencia en realities; fue participante de Gran Hermano 2011 y quedó en quinto lugar. La tucumana de 37 años volvió a GH como una especie de revancha personal para poder ganar el juego.
La mujer que salió de la casa, en la versión anterior, nada tiene que ver con la que es hoy. Forjó una personalidad arrolladora que le permitió convertirse en la “villana” del ciclo. Desde su enfrentamiento con Andrea del Boca, en el que utilizó todos los artilugios posibles para empañar la carrera de la actriz, a sus cruces a los gritos con el grupo de Yipio; Abraham provocó a cuanto participante se le cruzó en el camino. La mayoría de sus excompañeros la acusaron de distorsionar la realidad y cambiar completamente lo que sucede a su favor.
Fue la elegida para hacer un intercambio con La casa de los famosos de Telemundo y viajó a México para ser parte del reality. Su estilo la llevó en la primera etapa del programa a confrontar hasta con Gran Hermano. Tensó tanto la cuerda con la amenaza de abandonar la casa porque extrañaba a su hija que “el Big” la expulsó sin darle chance a retractarse. “Considero que se trata de una deshonra al juego, a los compañeros y a las posibilidades que les brindé desde el mismo momento en que les abrí mis puertas. Millones de personas quisieran estar en este lugar, en su lugar. Por eso me cuesta comprender esta actitud que no le hace honor a lo que esta casa representa. De tal modo, tomé la decisión de que esta persona se retire esta misma noche del juego”, sentenció Gran Hermano. Abraham se fue por la puerta giratoria sin posibilidad de decir mucho.
La participante estuvo un mes fuera de la casa paseando por todos los programas cuestionando a conductores y panelistas que no estuvieran de acuerdo con su juego. Y dejó en claro que no quería volver a la casa durante el repechaje. Los caprichos televisivos o simplemente la búsqueda de rating hicieron que el mismo Gran Hermano que la expulsó le diera un Golden Ticket para volver al juego, luego de que Gladys “La bomba tucumana” decidiera irse.
Allí entró una nueva Abraham: con información del afuera y un mes de ventaja sin aislamiento, su estrategia fue otra. Con el apoyo que concentró de sus seguidores, los famosos solangistas, le hizo frente a todo el mundo y logró eliminar a varios de sus contrincantes en diferentes placas. Los que la siguen admiran su capacidad de poder enfrentar cualquier discusión sin que se le mueva un pelo, sus detractores la acusan de soberbia y agresiva. Lo cierto es que la tucumana se ganó un lugar en la final y está a un paso de poder cumplir su sueño.
Gisela ‘Yipio’ Pintos, la que no se calla nadaDel otro lado está Gisela ‘Yipio’ Pintos, uruguaya, humorista y la antítesis de Abraham en todo sentido. Durante su presentación, se definió como “mamá, gorda y comprometida con un chocolatito”. La joven desembarcó en Gran Hermano después de ser conocida en el país vecino por su paso por el streaming y sus shows de stand up en los que habla de sexo y de cuestiones cotidianas de las parejas. Comenzó a hacerse viral de la mano de videos junto a su madre, Laurita Madafaker, y demostró su capacidad para generar contenido.
De personalidad fuerte, se cruzó cada vez que la enfrentaron sin esquivarle a la pelea. Líder del grupo que integraban Andrea del Boca, La Maciel, Manu Ibero y Juani Car, entre otros, siempre se hizo cargo de quién es. “Soy una gorda en medio de un reality de chicas lindas. Ustedes no tienen una idea de lo que eso significa”, supo decir en algún confesionario. Defensora de las minorías, alzó su voz en varios debates públicos en contra de la gordofobia. Madre soltera de una hija adolescente, el talón de Aquiles fue su mamá, por la que tuvo que irse de la casa de GH cuando fue operada sorpresivamente.
La uruguaya pudo volver al programa por el voto del público. Fue la primera en reingresar oficialmente a la competencia pocas semanas después a través del repechaje, liderando los votos con el 35,6%. De a poco se convirtió en la favorita de parte del público que sigue el reality, mientras sus compañeros iban saliendo uno a uno eliminados en los versus con Abraham.
Fue el blanco de burlas por su cuerpo dentro y fuera de la casa, a juzgar por algunas frases polémicas de un par de integrantes del debate de GH. Su juego es más emocional que mental y eso la llevó a no ceder a la hora de las alianzas. Sus detractores la acusan de haber sido una “planta”, sin haber hecho nada durante toda su estancia. Si gana, será la tercera uruguaya que se quede con la copa de Gran Hermano Argentina.
Abraham y Pintos son dos caras de la misma moneda de un reality que, a pesar de haber cometido errores, todavía sigue suscitando el interés del público. Esto se pudo palpar este fin de semana con las juntadas de los fans en el Obelisco, en el Barrio Chino y en Montevideo. Mientras una se muestra fría y calculadora, la otra es sanguínea y emocional. Las dos tienen chances de ganar porque la grieta es tan grande que será a todo o nada entre sus seguidores.