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Pedro Aragona: fue una estrella infantil, hizo televisión en los 90 con Pablo Alarcón y Facundo Arana y dejó la actuación para ser trabajador social

Fue Dieguito en Regalo del cielo, una tira diaria que en 1991 protagonizaron Pablo Alarcón, Patricia Palmer y Germán Kraus, y que fue un éxito en Canal 9, con 40 puntos de rating. Pedro Aragona ...

Fue Dieguito en Regalo del cielo, una tira diaria que en 1991 protagonizaron Pablo Alarcón, Patricia Palmer y Germán Kraus, y que fue un éxito en Canal 9, con 40 puntos de rating. Pedro Aragona era el niño que conquistó a todos con sus ojos azules y su inocencia. Pero su debut en televisión fue mucho antes, cuando era apenas un bebé e hizo algunas escenas en el sketch de El groncho y la dama, de Matrimonios y algo más. Siguió trabajando hasta la adolescencia, luego se mudó a General Las Heras, se formó como trabajador social, se casó y tuvo dos hijos. Ahora quiere volver al mundo del espectáculo y ya tiene varias propuestas. De todo eso habló con LA NACION, y de sus recuerdos de esta vocación que tuvo desde chiquito.

–¿Cuánto hace que no trabajás en televisión o teatro?

–Hice Elliot Ness en teatro, en 2004. Y para esa misma fecha también hice una participación especial en Rincón de Luz, de Cris Morena. También produje y actué en El Mago de Oz, con mi hermano, y la hicimos en todos los colegios de la provincia de Buenos Aires. Fue un proyecto familiar en realidad, porque también participaron mi mamá y mi papá. Eso habrá sido hasta el 2008 o 2010. Ya después me dediqué a mi profesión. Estudié trabajo social, pero mi corazón está en la actuación. Me mudé a General Las Heras, formé una familia, tengo dos hijos hermosos, Joaquín y Sara, de 9 y 7 años. Estuve 17 años allá.

-¿Volviste a mudarte?

-Sí, volví a Marcos Paz que es donde me crie, porque me separé. Mis hijos viven con su mamá en Villars, partido de General Las Heras.

-¿También cambiaste de trabajo?

-No, sigo como trabajador social en Villars, los lunes y viernes, y después trabajo en Moreno también. Villars queda a 15 kilómetros de Marcos Paz, así que estoy cerca de mis hijos en la semana y los fines de semana están conmigo.

-¿Por qué estudiaste trabajo social?

-Porque me gusta mucho la política, sobre todo relacionada con lo social. Era algo que hacía aparte de la actuación. Mi papá, que toda la vida trabajó en el gremio ferroviario, me fue llevando un poco por ese camino. Ya a los 19 años vivía solo en un departamento en Capital, y conocí una chica de General Las Heras, me mudé y empecé a estudiar.

-¿Siempre fue un deseo volver a actuar?

-Siempre fue un deseo. De chiquito me atrajo ese mundo porque mis papás también hacían de extras, además de tener sus trabajos. Y muchas veces los acompañaba.

-¿Cómo fue que quedaste elegido para hacer Regalo del cielo?

-Tenía 9 años recién cumplidos cuando vi en la tele que Alejandro Romay convocaba a un casting infantil, para un programa. El mismo Romay hizo la campaña, y ahí fui. Les pedí a mis viejos que me llevaran y me entendieron porque, aunque ellos no son artistas, trabajaron de extras siempre. De chiquitos, con mi hermano hacíamos de extras en distintos programas también. De hecho, fui el bebé de El groncho y la dama, en Matrimonios y algo más. Y varias veces participamos con mi familia en Sábados de la bondad y otros programas. A ese casting, que duró una semana, fueron 2.500 de los que quedamos 50 y nos tomaron otro casting, y de esos 50 quedamos 3. Pensé que nos iban a hacer otra prueba, pero cuando me citaron para hacer una escena con Pablo Alarcón estaba yo solo y me dijeron que había quedado elegido. Me cambió la vida porque vivíamos en Marcos Paz y nos mudamos a Capital, toda la familia.

-De un día para el otro te hiciste famoso. ¿Qué recuerdos tenés?

-Fue un éxito increíble. El programa duró un año como tira diaria, y al año siguiente iba una vez por semana. No sé si tenía tanta conciencia de lo que estaba viviendo. En ningún momento me la creí, y seguimos siendo la misma familia humilde de Marcos Paz, sin grandes lujos. Recuerdo ese tiempo con una sonrisa, porque cuando no me tocaba grabar, jugaba en el estudio, en los pasillos, me armaba una pelota de papel, recorría todo el canal. Y estaba Javier Santos, que era el amigo de mi personaje y jugábamos mucho. Por eso nunca me olvidé. Se extraña el olor a estudio, las luces, las cámaras. Me acuerdo que había chicos que se identificaban con mi personaje porque habían perdido al papá o la mamá y tenían la esperanza de volver a verlos. El éxito que tuvo fue una locura. Me acuerdo también de estar en la playa Bristol de Mar del Plata y que me siguieran hasta el agua para pedirme autógrafos (risas). Y en las giras me tenían que sacar a upa del teatro, de tanta gente que quería saludarnos. Se colgaban de las ventanas del micro y yo había visto la película Los muertos vivos y le decía “papá, parecen los muertos vivos” (risas). Fue una linda época.

-Seguiste por unos años en Canal 9...

-Sí, tuve un contrato por cinco años. Después hice una novela de verano con Carmen Barbieri y Gustavo Garzón y Marco el candidato, con Rodolfo Bebán. Yo era nieto del candidato a presidente, a quien le hacen un atentado. Él me tenía a upa y sin querer el tiro me lo dan a mí. Grabé cuadripléjico todo el programa. Así que salía en PNP (Perdona nuestros pecados) muchas veces porque tal vez movía un brazo en una de las escenas y cosas así (risas). Seguí trabajando hasta los 13 años con exclusividad en Canal 9 y ya después no tuve contratos fijos e hice bolos, publicidades.

-¿Cómo era la relación con Pablo Alarcón, que en la ficción era tu papá muerto que aparecía como fantasma?

-Tengo muy lindos recuerdos. Él y todo el elenco me protegían, me cuidaban. Me tenían paciencia (risas). En los últimos años lo vi varias veces en notas, y fui a verlo a Marcos Paz cuando vino con su obra. También le hicimos una sorpresa en el programa de Jey Mammon, y aparecí yo. Se emocionó mucho, se largó a llorar, nos abrazamos. Recuerdos hay muchos porque además de grabar Regalo del cielo hacíamos gira en motorhome con una obra que se llamaba Un regalo de papá.

-¿Tuviste que dejar la escuela por un tiempo?

-No, nunca dejé el colegio. Iba a la mañana y al mediodía me pasaban a buscar para grabar hasta la noche; siempre acompañado por mi papá o mi mamá. Así eran todos los días. Y los fines de semana íbamos a Marcos Paz, donde tenía todos mis amigos. Para mí era una vida normal que disfruté. En todos los lugares donde trabajé me cuidaron muchísimo. Me acuerdo que Facundo Arana, que estaba en Marco el candidato, me llevaba por todo el canal, y jugábamos. Y Rodolfo Bebán nos traía en su auto a Capital, porque grabábamos en Bella Vista muchas veces.

-¿Y recordás algo de Romay?

-Recuerdo que había una escalera muy grande en el fondo del canal, subías y estaba su oficina, gigante. A veces me llamaba para charlar y me preguntaba cómo estaba, cómo me sentía, me traían galletitas.

-¿Estudiaste teatro?

-Sí, empecé con Beatriz Matar, donde ya estudiaba mi hermano.

-¿Por qué pensás que se cortó el trabajo en televisión?

-Había cada vez menos propuestas, y hoy ya cambió todo, no hay ficción, pero sí streaming. Estoy volviendo al medio y me adapto. También me interesa la actualidad y como soy trabajador social estoy interiorizado en la política, lo que me abre las puertas también para participar de distintos programas. Soy muy tímido, pero adelante de las cámaras me transformo. Me pasaba ya de chiquito.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/pedro-aragona-fue-una-estrella-infantil-hizo-television-en-los-90-con-pablo-alarcon-y-facundo-arana-nid11082026/

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