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Referéndum en el Reino Unido: qué se sabe del reclamo de independencia de Escocia, Irlanda del Norte y Gales

LONDRES.- Los jefes de gobierno locales de Escocia, Irlanda del Norte y Gales, naciones que, junto con Inglaterra, conforman el Reino Unido, ...

LONDRES.- Los jefes de gobierno locales de Escocia, Irlanda del Norte y Gales, naciones que, junto con Inglaterra, conforman el Reino Unido, firmaron el lunes un documento conjunto que desafía al gobierno central británico, invocando el “derecho a la autodeterminación” mediante futuros referendos u otros instrumentos legislativos.

El primer ministro galés, Rhun ap Iorwerth, jefe del partido Plaid Cymru, recibió a John Swinney, primer ministro escocés y dirigente del Partido Nacional Escocés (SNP), Michelle O’Neill, la primera ministra norirlandesa y vicepresidenta del Sinn Féin, y también a Mary Lou McDonald, presidenta de esa formación.

Los líderes se reunieron como dirigentes de sus partidos, y no como representantes de sus respectivos gobiernos. Por primera vez, las tres naciones están gobernadas simultáneamente por líderes nacionalistas e independentistas.

Esto es lo que se sabe hasta ahora sobre el futuro del Reino Unido:

¿Qué dice la declaración conjunta?

“Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación. Ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos decidirán su propio futuro”, reza el memorando de entendimiento firmado por los tres ministros el lunes a modo de llamamiento.

Los actuales primeros ministros de Escocia, Irlanda del Norte y Gales también afirman ver el futuro de sus respectivos territorios “dentro de la Unión Europea”, de la que el Reino Unido se separó en el referéndum del Brexit de 2016 gracias al voto favorable de la mayoría de los ciudadanos ingleses (que representan más del 80% de la población total del Reino Unido) y una escasa mayoría de los ciudadanos galeses, pero solo una minoría de los ciudadanos escoceses e irlandeses del norte.

En el memorando, instaron al gobierno británico a “preparar, planificar y facilitar los cambios constitucionales”, a pesar de que Downing Street cerró la puerta a cualquier esperanza de tomar esa postura.

¿Es viable la separación del Reino Unido en el corto plazo?

Las normas constitucionales vigentes en el país no permiten referendos ni otras formas de proceso secesionista sin la aprobación de Londres y del gobierno británico. Así lo confirmó el Tribunal Supremo en 2022, al rechazar por unanimidad un recurso del gobierno local de Edimburgo.

El actual primer ministro laborista del Reino Unido, Andy Burnham, reiteró recientemente —en línea con sus predecesores— que no concedería nuevos referendos sobre la independencia de las naciones más pequeñas del Reino Unido a menos que surgiera un claro deseo mayoritario y arraigado de independencia entre la población local, algo que las encuestas actuales no respaldan.

Burnham, partidario de una mayor descentralización y un fortalecimiento de la autonomía, sigue convencido, según el portavoz de Downing Street, de que “el Reino Unido funciona mejor cuando promueve sus valores compartidos de forma conjunta para resolver los problemas de todos, en lugar de dividirse”.

Los separatistas escoceses, galeses e irlandeses del norte lideran actualmente fuerzas mayoritarias relativas en las tres naciones más pequeñas. Los dos primeros sueñan con el nacimiento de naciones independientes de Londres, mientras que los republicanos norirlandeses (en su mayoría católicos) aspiran a la reunificación con la República de Irlanda tras la paz del Viernes Santo de 1998 que puso fin a la sangrienta guerra civil con los unionistas protestantes.

Los casos de cada nación son distintos. Escocia fue un reino independiente durante siglos antes de integrarse políticamente con Inglaterra. En 1603, las coronas de ambos territorios quedaron en manos del mismo monarca, aunque mantuvieron instituciones propias. La unión política llegó en 1707, cuando los parlamentos de Inglaterra y Escocia aprobaron las Actas de Unión y crearon el Reino de Gran Bretaña.

Sin embargo, Escocia conservó particularidades institucionales, entre ellas su sistema jurídico y educativo. Esa identidad diferenciada también alimentó el crecimiento del movimiento independentista.

El reclamo tuvo su momento decisivo en 2014, cuando se realizó un referendo sobre la independencia. El 55,3% votó por permanecer en el Reino Unido, mientras que el 44,7% apoyó la separación.

El caso de Gales es diferente. El territorio fue incorporado progresivamente al dominio inglés durante la Edad Media y quedó integrado jurídicamente a Inglaterra durante el siglo XVI. A pesar de esa integración, la identidad galesa se mantuvo a través de su lengua, sus tradiciones y su cultura. En 1999, Gales recuperó instituciones de autogobierno con la creación de una asamblea propia, que actualmente funciona como el Senedd, el Parlamento galés. Sin embargo, Westminster conserva competencias centrales, entre ellas la defensa y la política exterior.

El Plaid Cymru, principal fuerza nacionalista galesa, reclama una mayor capacidad de decisión para el territorio y plantea la independencia como horizonte político.

En tanto, Irlanda del Norte tiene un escenario distinto al de Escocia y Gales. El principal reclamo del nacionalismo republicano no consiste en crear un Estado independiente separado, sino en terminar con la pertenencia al Reino Unido y avanzar hacia una Irlanda reunificada.

La partición de la isla se produjo a comienzos del siglo XX, cuando la mayor parte de Irlanda avanzó hacia la independencia, mientras seis condados del norte permanecieron dentro del Reino Unido. La división política derivó en décadas de conflicto entre sectores unionistas, que defendían la permanencia en el Reino Unido, y republicanos, que apoyaban la unión con Irlanda. El Acuerdo de Viernes Santo de 1998 estableció un principio central para el futuro de Irlanda del Norte.

¿Qué dijo Donald Trump?

En medio del desafío interno que enfrenta el gobierno británico, un actor externo sumó su presión: el presidente estadounidense, Donald Trump.

La reunión de los líderes de las naciones británicas tuvo lugar después de que Donald Trump causara sorpresa el pasado fin de semana al considerar que sería “fantástico” que la República de Irlanda e Irlanda del Norte se unificaran.

“Por la forma en que lo veo, eventualmente sucederá. Bien podría suceder ahora”, dijo a la prensa durante su visita a Irlanda.

Las declaraciones del presidente estadounidense generaron reacciones desde diversos sectores políticos del Reino Unido. Consultado sobre los comentarios de Trump, un vocero de su oficina remitió a las declaraciones que Burnham hizo el miércoles en el Parlamento, al prometer “respetar el Acuerdo de Viernes Santo al 100%”.

“Irlanda del Norte es una parte orgullosa e integrante del Reino Unido. El pueblo de Irlanda del Norte no quiere ni un referéndum ni la unificación. No estoy de acuerdo con el presidente Trump”, dijo el ultranacionalista Nigel Farage, líder de Reform UK, en la red social X sobre la declaraciones de Trump.

Gavin Robinson, líder del Partido Unionista Democrático, favorable a mantenerse en el Reino Unido, dijo en el mismo sentido que “no estamos interesados en la destrucción de nuestro país mediante una unión con la República de Irlanda”.

Agencias ANSA, AFP y Reuters

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/referendum-en-el-reino-unido-que-se-sabe-del-reclamo-de-independencia-de-escocia-irlanda-del-norte-y-nid15092026/

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